Los etruscos, la primera gran civilización antigua del país al que llamamos Italia en nuestro día, influyeron a los romanos de muchas maneras y allanaron el camino para ellos para que su nombre fuese puesto en un pedestal en la historia de la civilización. Según mi punto de vista; imágenes como el vino, entretenimiento ilimitado, una vida cómoda, un estilo de la vida letárgico y despreocupado en las temperaturas embriagadoras en el ambiente del clima mediterráneo, mujeres extremadamente adornadas y ostentosas y con carácter valiente; además asentamientos urbanos diseñados extremadamente bien como resultado de una civilización avanzada, jueces y monjes operando dentro de un sistema legal avanzado lo cual también sentó las bases para el derecho romano, sistemas extremadamente especializados y funcionales de gestión de agua tal vez pudieran describir esta civilización enigmática hasta cierto punto.

Sin embargo, cierto es que este punto de vista es bastante romántico. Dado que ninguna civilización hasta ahora en la historia ha existido en una utopía, tal vez no deberíamos ignorar este hecho mientras que contemplemos la civilización etrusca. Por ejemplo, había una clase de esclavos en la sociedad etrusca como fue el caso con muchas civilizaciones antiguas y estos esclavos solían vivir en condiciones muy difíciles. La vida cómoda y entretenimiento ilimitado, los cuales mencionamos arriba, fueron conceptos ajenos para los esclavos. Los esclavos etruscos solían vivir en cabañas simples, se solía dar a ellos comida solamente suficiente para que sobrevivan y tengan bastante energía con el fin de servir a sus maestros. Estas gentes, cuyo sola comida era brebajes de cereales y verduras, apenas tuvieron la oportunidad para comer carne con calidad. Cuando pudieron comer carne de vez en cuando, era generalmente pescado. El acto de comer carne fue limitado a ceremonias religiosas y grandes banquetes al aire libre en la sociedad etrusca, por donde carne de varios animales como el cerdo, el jabalí, el ciervo, el conejo, el zorro, el pato, el pollo, la paloma, la oveja y la cabra solían consumirse, y solamente personas en niveles superiores de la sociedad podían participar en aquellos, lo cual significaba que los esclavos no tuvieron la oportunidad para consumir carne de calidad. El hecho de que los juegos gladiatorios en Roma tienen su origen en la cultura etrusca, lo cual mencionamos en nuestro articulo previo Los Personajes Encubiertos detrás Mascarillas, indica una sociedad que culturalmente interiorizaron los rituales que podrían considerarse como salvajes y letales si les contemplamos con los valores de nuestro día como nuestro punto de vista. Los combates sangrientos que los etruscos organizaban antes de enterrar o quemar la gente muerta ( los etruscos fueron un pueblo que hacían los dos ) fueron el origen de los juegos gladiatorios despiadados en Roma y esto nos da una muy buena idea sobre el hecho de qué bárbaramente los pueblos consumados en nuestro pasado también podrían comportarse hacia la gente en ciertos escalones de la sociedad.


Así como el oro, un coche de primera categoría o un chalet sencillo en las afueras de la ciudad se perciben como símbolos de estatus en nuestro día, había símbolos de estatus como palacios, vestimentas de los monjes, el mármol y los caballos en los tiempos antiguos. Los reyes etruscos y algunos reyes romanos tenían un guardaespaldas a sus lados con el fin de demostrar su poder y estatus. Aquello guardaespaldas llevaba en su hombro un juego de palos unidos, con una cabeza de hacha añadida. Este complejo juego de palos fue más una cosa que se había diseñado con el fin de demostrar el poder del rey al mundo exterior que servir como una herramienta para proteger el rey de un probable ataque. Este conjunto de palos se llama los fasces. Esta palabra proviene de la palabra latina fascis, lo cual quiere decir un manojo.


Los fasces eran primeramente usados por los reyes etruscos, llevándose por los guardaespaldas de los reyes etruscos con el fin de demostrar los poderes gubernamentales y punitivos de ellos. Los reyes romanos, en particular aquellos de origen etrusco, continuaron a usarlos en los primeros tiempos de la ciudad de Roma. Los pretores de Roma también empezaron a usar los fasces para demostrar el poder disuasorio de la justicia cuando Roma se convirtió en una republica en 509 AC. Sin embargo, como la indicación del homenaje rendido a los derechos de los ciudadanos romanos en aquello tiempo, la cabeza de hacha fue sacado de los fasces dentro de los limites de la ciudad Roma; los guardaespaldas de los pretores les acompañaban solamente llevándose el juego de palos en sus hombros. Hay un logotipo de los fasces rodeados por ramas de arboles de oliva y roble en el escudo de armas de la Primera Republica Francesa establecida durante la Revolución Francesa y ese logotipo simboliza la paz y justicia. Los padres fundadores de los Estados Unidos, luchando para salvarlo a país de la hegemonía inglesa, también utilizaron los fasces como un símbolo de su lucha para la libertad. El dictador italiano Benito Mussolini, con el fin de demostrar su ideología política, hizo los fasces, lo cual pensaba el que demuestre la Italia en sus sueños, el símbolo del Partido Nacional Fascista. Ya la palabra fascismo como designación de un régimen político fue derivada de este fenómeno.



La gente sirviendo como guardaespaldas de un rey y llevando los fasces como el símbolo del poder de el se llamaba satnal en el etrusco. Es justo decir que esta palabra etrusca sea el origen de la palabra latina satelles, lo cual quería decir un guardaespalda o compañía. Esta palabra se manifestó como satellite en el francés medio y se puso en inglés en la misma forma. El astrónomo alemán Johannes Kepler, en su obra Dioptrice que escribió en el latín y publicó en 1611, utilizó la expresión satellitium por la primera vez mientras que mencionaba las lunas galileanas del planeta de Júpiter. Esta expresión latina, como sustantivo colectivo, quiere decir todo el grupo de los guardaespaldas y/o servidores bajo del orden de una persona poderosa. En el inglés de nuestro día, utilizamos la palabra satellite más para denotar los objetos artificiales que lanzamos en el espacio, los cuales rodean la Tierra.
En nuestro día, sabemos en detalle qué profundamente la civilización etrusca influyó a los romanos y absolutamente estamos convencidos del papel importante que las tradiciones etruscas jugaron en la formación del derecho romano. La institución robusta de la monarquía observada en las ciudades-estado etruscas y reforzada con un parlamento electo fue sin duda transmitida a Roma con su estructura y símbolos. El símbolo de los fasces, lo cual ha llegado a nuestro día, es una de las proyecciones significativas de la estructura y institución de la monarquía etrusca.
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